XXI Aniversario de la caída de Ernesto Porfirio Ramos

XXI Aniversario de la caída de Ernesto Porfirio Ramos en la lucha de Universitarios por garantizar el 6% constitucional

Lic. Claudia Barahona, Secretaria General UNIAV.

 Un miércoles, 13 de diciembre de 1995, en período de Adviento,  la entonces Escuela Internacional de Agricultura y Ganadería de Rivas quedó cerrada totalmente, únicamente quedó un guarda en la parte norte de las instalaciones, viajábamos a la capital donde  junto a  la comunidad universitaria del resto de universidades del CNU nos manifestábamos de forma  masiva, pacífica, haciéndonos notar ante el Gobierno Chamorrista, neoliberal salvaje,  pro yanqui, quien pretendía eliminar el 6 por ciento a las universidades del CNU, hoy conmemoramos esta gesta universitaria.

Ese día tan solo nos ubicamos en los alrededores de la Asamblea Nacional, donde nos esperaban antimotines,  las agresiones de la Policía Nacional se manifestaron de inmediato, primeramente con gases lacrimógenas, por lo que nos esparcieron por los alrededores de la Asamblea Nacional. Los universitarios no nos rendíamos ante los atropellos de la Policía y más o menos a la una de la tarde, un antimotín enmascarado giró  ante la multitud y disparó su fusil AK con “balas de alta velocidad”.  Se escuchó un sonido extraño, parecido a una explosión, al instante en que la bala destrozaba la cabeza de Ernesto Porfirio Ramos Villareal,  mientras su cuerpo caía como en cámara lenta, frente al espanto de centenares estudiantes universitarios y de vecinos al edificio de PETRONIC, situado en los antiguos escombros de Managua. ¡Un trabajador de la EIAG hoy UNIAV había sido asesinado!

A través de testimonios e investigaciones de los hechos, los cuales indicaron  que el oficial de la Policía Erwin Romero a cargo de una parte del operativo policial contra los estudiantes universitarios, habría sido quien dio la orden de disparar, mientras el jefe nacional de la Policía en ese entonces, Fernando Caldera, admitió la masacre por los niveles de represión registrados, atribuyendo las causas a la “tensión” entre policías y estudiantes.

Ese mismo día 13 de diciembre fueron también golpeados docentes y estudiantes, quienes fueron  heridos gravemente con “balas de alta velocidad”, entre ellos se contaban  a la una y media de la tarde, a Bismarck Santana, (rivense, estudiante en ese entonces de la UNAN Managua) Jerónimo Urbina de la UNI y un sinnúmero de lesionados de otras universidades.

Varios estudiantes lloraron de rabia y dolor frente al cadáver de Ernesto Porfirio, muerto por reclamar un derecho constitucional, atropellado con toda la maquinaria de poder por los gobernantes que todos los días expresaban el “Estado de Derecho”, proclamado jubilosamente por los gobiernos neoliberales o de extrema derecha, a partir de 1990. Los testigos presenciales de la muerte a tiros de Ernesto Porfirio, cargaron su cadáver y lo llevaron en manifestación hacia el lado de la Loma de Tiscapa, donde cantaron el Himno Nacional y bajaron a media asta la bandera del Paseo del mismo nombre, en señal de luto patrio.

La autonomía universitaria tiene su historia, desde 1958 con Mariano Fiallos Gil, PADRE DE LA AUTONOMÍA quien confirió a la Universidad autonomía docente, administrativa y económica; aunque fue hasta abril de 1990 con la Ley de Instituciones de Educación Superior (conocida como Ley de Autonomía) que se incluye ante el reclamo histórico de la comunidad universitaria, la asignación del 6% del Presupuesto Nacional de Ingresos.

Con el presupuesto que el Estado asigna y ante la memoria de Ernesto, la UNIAV reitera su posición a favor de garantizar el acceso a nuestras aulas  a los sectores menos favorecidos a la Educación Superior en Nicaragua, respetar lo establecido en la Constitución Política y la Ley de Autonomía de las Instituciones de Educación Superior, (Ley 89).

¡¡¡¡¡¡¡Viva Ernesto Porfirio Ramos!!!!!!!!!