Gracias “Vero”, quedas registrada en la historia de esta universidad.

Gracias “Vero”, quedas registrada en la historia de esta universidad.

 

Por Denis Suarez

Doña vero, a como le decían de cariño a Verónica Montiel, se retira después de colaborar por veinte y siete años en una de las 10 universidades mas importantes de Nicaragua. Su presencia en este centro de educación superior comprende  desde dirigente sindical, hasta responsable de una de las  áreas mas importantes en una universidad, Registro Académico.

La UNIAV ha sido parte de procesos históricos,  como lo fue en la lucha del 6% que emprendieron las universidades en los años noventa.  Doña vero  fue parte de eso. “Recuerdo cuando cayó Ernesto Porfirio Ramos, ella siempre estuvo de nuestro lado y demostró siempre su calor humano” menciona Ramiro Hernández,  dirigente sindical de los trabajadores del área administrativa.

Con miembros del sindicato de trabadores administrativos. A su lado Ramiro Hernandez.
Con miembros del sindicato de trabadores administrativos. A su lado Ramiro Hernandez.

 

También Verónica ha visto muy de cerca los cambios que se han realizado en esta universidad, desde los mas pequeños hasta los mas trascendentales, como la reciente nueva razón social con la que contamos,  la UNIAV. “Mantenerse por tanto tiempo en un lugar, habla bien de una persona. Gracias Verónica por tu servicio a la educación de Nicaragua” decía el rector de esta universidad Fray Carlos Irías, antes de entregarle un reconocimiento.

Entrega de reconocimiento
Entrega de reconocimiento de parte de autoridades. A su lado su hijo.

Atender un área como Registro Académico, como en la que estuvo de frente Verónica casi todos estos años, amerita manejar bien los números y mucha paciencia.  “Ella es una mujer abnegada y esforzada. Decidió estudiar a una edad cuando muchos ya se sienten cansados, por eso la felicité cuando obtuvo su título de Licenciada” le dice viéndola a los ojos, Roberto Rojas, vicerrector administrativo y quien dice siempre será su amigo.

“Nosotros encontramos la oficina de registro no en las mejores condiciones y con aun secuelas de la guerra de los años ochenta. Reconozco y valoro la ayuda de Verónica en el ordenamiento de esa área. Supimos superar las dificultades y salir adelante. Con el tiempo la comencé a considerar como familia” Menciona Claudia Barahona, responsable de Secretaría General, quien fuese su responsable en los  veinte y siete años que estuvo en la universidad y quien aún no quiere que se vaya.

En su ultimo dia en la oficina.
En su último día en la oficina.

Crear y entregar lo que tanto anhela ostentar un estudiante universitario, su título profesional, era la gran responsabilidad de doña Vero. “Vi tanta necesidad en los estudiantes y creo eso hizo quedarme todos estos años. Me volví tía de tantos muchachos que siempre los recuerdo con cariño”, dice Verónica en su último día de trabajo en la Universidad Internacional Antonio de Valdivieso, lugar donde siempre se le va a recordar, principalmente los que tomaban café con ella.

Un detalle para doña Vero.
Un detalle para doña Vero.