Día Internacional de la Madre Tierra

Como universidad con más de 70 años de experiencia, trabajando y relacionándonos con la tierra, la hemos ido descubriendo y asumiendo como nuestra casa común. Por ello hemos decidido amarla, resguardarla y sembrar en cada aprendiente el sentido del cuidado y protección hacia la misma. Esto nos ayuda a configurar nuestras relaciones desde la empatía con toda la comunidad de la vida, lo que implica a su vez, cambiar nuestras prácticas productivas.

Cada año que dejamos atrás es una experiencia de vida que nos aporta mayor sabiduría, y cada nuevo año que llega es un reto para lograr, mejorar y continuar tocando vidas, inspirando a personas, tanto jóvenes como adultas hacia la fiel protección del hogar que Dios nos presta para vivir y dejar huella. Nos apasiona lo que hacemos, nos apasiona sentir el abrazo de la tierra hacia nosotros y por ello le queremos decir:

GRACIAS TIERRA MIA, GRACIAS POR SER NUESTRO HOGAR, GRACIAS POR COBIJARNOS CON AMOR, GRACIAS POR OTORGARNOS ALIMENTO, VIDA Y OXIGENO.

Conmemorando el día Internacional de la Madre Tierra (22 de abril), compartimos una oración tomada de la Encíclica Laudato Si del Papa Francisco.

Te alabamos, Padre, con todas tus criaturas, que salieron de tu mano poderosa. Son tuyas, y están llenas de tu presencia y de tu ternura. Alabado seas. Hijo de Dios, Jesús, por ti fueron creadas todas las cosas. Te formaste en el seno materno de María, te hiciste parte de esta tierra, y miraste este mundo con ojos humanos. Hoy estás vivo en cada criatura con tu gloria de resucitado. Alabado seas.

Espíritu Santo, que con tu luz orientas este mundo hacia el amor del Padre y acompañas el gemido de la creación, tú vives también en nuestros corazones para impulsarnos al bien. Alabado seas. Señor Uno y Trino, comunidad preciosa de amor infinito, enséñanos a contemplarte en la belleza del universo, donde todo nos habla de ti.

Despierta nuestra alabanza y nuestra gratitud por cada ser que has creado. Danos la gracia de sentirnos íntimamente unidos con todo lo que existe. Dios de amor, muéstranos nuestro lugar en este mundo como instrumentos de tu cariño por todos los seres de esta tierra, porque ninguno de ellos está olvidado ante ti.

Ilumina a los dueños del poder y del dinero para que se guarden del pecado de la indiferencia, amen el bien común, promuevan a los débiles, y cuiden este mundo que habitamos. Los pobres y la tierra están clamando: Señor, tómanos a nosotros con tu poder y tu luz, para proteger toda vida, para preparar un futuro mejor, para que venga tu Reino de justicia, de amor y de hermosura. Alabado seas. Amén.