Evangelio del día

Domingo 16 de Junio de 2019

  Evangelio del día

Lectura del libro de los Proverbios 8, 22-31

Esto dice la Sabiduría de Dios:
El Señor me estableció al principio de sus tareas
al comienzo de sus obras antiquísimas.
En un tiempo remotísimo fui formada,
antes de comenzar la tierra.
Antes de los abismos fui engendrada,
antes de los manantiales de las aguas.
Todavía no estaban aplomados los montes,
antes de las montañas fui engendrada.
No había hecho aún la tierra y la hierba,
ni los primeros terrones del orbe.
Cuando colocaba los cielos, allí estaba yo;
cuando trazaba la bóveda sobre la faz del Abismo;
cuando sujetaba el cielo en la altura,
y fijaba las fuentes abismales.
Cuando ponía un límite al mar:
y las aguas no traspasaban sus mandatos;
cuando asentaba los cimientos de la tierra,
yo estaba junto a él, como aprendiz,
yo era su encanto cotidiano,
todo el tiempo jugaba en su presencia:
jugaba con la bola de la tierra,
gozaba con los hijos de los hombres.

Salmo

Sal 8, 4-5. 6-7. 8-9 R. ¡Señor, dueño nuestro, qué admirable es tu nombre en toda la tierra!

Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado,
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
el ser humano, para darle poder? R.
Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos. R.
Todo lo sometiste bajo sus pies:
rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar. R.

Segunda lectura

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos 5, 1-5

Hermanos:
Ya que hemos recibido la justificación por la fe,
estamos en paz con Dios,
por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Por él hemos obtenido con la fe
el acceso a esta gracia en que estamos:
y nos gloriamos apoyados en la esperanza
de la gloria de los hijos de Dios.
Más aún, hasta nos gloriamos en las tribulaciones,
sabiendo que la tribulación produce constancia,
la constancia, virtud probada,
la virtud, esperanza,
y la esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones
con el Espíritu Santo que se nos ha dado.

Evangelio del día

Lectura del santo Evangelio según San Juan 16, 12-15

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
–Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora: cuando venga él, el Espíritu de la Verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues lo que hable no será suyo: hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir.
El me glorificará, porque recibirá de mí lo que os irá comunicando.
Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que tomará de lo mío y os lo anunciará.

Comentario bíblico

“El misterio de Dios”
 
Después de celebrar la venida del Espíritu Santo, la liturgia de la Iglesia nos recuerda la naturaleza amorosa de Dios desbordándose hasta los linderos del mundo. Por eso, al festejar la Santísima Trinidad, no solo declaramos el misterio de Dios, sino que lo reconocemos presente y actuante en los rincones donde se entreteje la vida. 
 
Con el advenimiento de Pentecostés se completa la misión que a cada persona de la Trinidad le corresponde en el plan Divino. El Padre reivindica la tarea creadora del Hacedor de todas las cosas. El Hijo asume la condición humana e inaugura el tiempo del Reino. Finalmente, el Espíritu toma la pedagógica labor de ir acercándonos a la verdad de Dios. Precisamente, en su discurso de despedida, Jesús anuncia a la comunidad de discipulado que aún tiene “muchas cosas que decirles, pero todavía no las pueden comprender”. Así lo documenta Juan (16, 12-15). 
 
La verdad de Dios, que se descubre en la verdad del mundo, no se despliega en un único acontecimiento. Si bien, se manifiesta plenamente en Jesús, se va revelando en la narrativa de la historia humana, a partir de la toma de conciencia de las huellas que Dios deja a su paso. Por eso, el conocimiento que vamos teniendo de Él, es resultado de algo más que una sensación epidérmica. Es encontrarlo en las entrañas del mundo y habitando en lo profundo de nuestro interior.
 
De este modo, el Espíritu desciende con la misión de guiar a la comunidad hacia la verdad plena. Viene con el encargo de comunicar el contenido salvífico con que Dios provee de consistencia a la vida, dando dinamismo a la creación. Porque Él no se desentiende de lo que nace de su corazón amoroso y con sus generosas manos coloca en el paisaje cósmico. Y, aunque el ser humano ha sido hecho para la libertad, sigue necesitando del aliento vital que lo conecta con su Creador. 
 
Pero el impacto transformador de Dios sigue penetrando en los avatares de la vida. Según vamos acercándonos a lo que podemos conocer, a partir de nuestra capacidad de apreciación, que siempre es parcial, las ansias de Dios hacen que trascendamos los parámetros de comprensión con que contamos. De ahí que, sentir la ternura de Dios y percibir su magnificencia desplegándose en los recovecos del mundo, nos confirma en la fe y acrecienta la esperanza de que otras condiciones de convivencia, más dignas y cálidas, son posibles. 
 
El misterio de la Trinidad no es solo un dogma de fe que se declara en el Credo. Ante todo, se trata de una experiencia vital que nos vincula con la fuerza creativa del Padre, los sentimientos compasivos del Hijo y la complicidad consoladora del Espíritu. Por eso, vivir en el horizonte de Dios nunca lleva al sinsentido ni al precipicio. Su benevolencia amorosa alcanza a todo ser humano que en sus andanzas, a veces fatigosas y difíciles, aspira y busca la plenitud. Porque seguir a Dios hace anhelar el sentido total que nos sacie el deseo de infinito.
 
¡Feliz domingo!
 
Fray Carlos Irías, OP.

 

Evangelio del día

Lunes,  03 de Junio  2019

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 19,1-8

Mientras Apolo estaba en Corinto, Pablo atravesó la meseta y llegó a Éfeso. Allí encontró unos discípulos y les preguntó: – «¿Recibisteis el Espíritu Santo al aceptar la fe?» Contestaron: – «Ni siquiera hemos oído hablar de un Espíritu Santo.» Pablo les volvió a preguntar: – «Entonces, ¿qué bautismo habéis recibido?» Respondieron: – «El bautismo de Juan.» Pablo les dijo: – «El bautismo de Juan era signo de conversión, y él decía al pueblo que creyesen en el que iba a venir después, es decir, en Jesús.» Al oír esto, se bautizaron en el nombre del Señor Jesús; cuando Pablo les impuso las manos, bajó sobre ellos el Espíritu Santo, y se pusieron a hablar en lenguas y a profetizar. Eran en total unos doce hombres. Pablo fue a la sinagoga y durante tres meses habló en público del reino de Dios, tratando de persuadirlos.

Salmo

Sal 67, 2-3. 4-5ac. 6-7ab R. Reyes de la tierra, cantad a Dios.

Se levanta Dios, y se dispersan sus enemigos,
huyen de su presencia los que lo odian;
como el humo se disipa, se disipan ellos;
como se derrite la cera ante el fuego,
así perecen los impíos ante Dios. R.

En cambio, los justos se alegran,
gozan en la presencia de Dios, rebosando de alegría.
Cantad a Dios, tocad en su honor,
su nombre es el Señor. R.

Padre de huérfanos, protector de viudas,
Dios vive en su santa morada.
Dios prepara casa a los desvalidos,
libera a los cautivos y los enriquece. R.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 16,29-33

En aquel tiempo, dijeron los discípulos a Jesús: – «Ahora sí que hablas claro y no usas comparaciones. Ahora vemos que lo sabes todo y no necesitas que te pregunten; por ello creemos que saliste de Dios.» Les contestó Jesús: – ¿Ahora creéis? Pues mirad: está para llegar la hora, mejor, ya ha llegado, en que os disperséis cada cual por su lado y a mí me dejéis solo. Pero no estoy solo, porque está conmigo el Padre. Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo.»

Reflexión del Evangelio de hoy

Hermanas y hermanos. En la “intranquilidad del mundo” en que vivimos estamos expuestos a un sin número de emociones. Muchas de ellas nos ayudan a aumentar los niveles de estrés, cansancio, desánimo, tristeza, el sentimiento de soledad y angustia, entre otros. ¿Cómo lograr establecer la paz y tranquilidad en nuestras vidas tan aceleradas?
Jesús, en el Evangelio de Juan, expresa que ha llegado la hora. Una hora que implica momento de desierto y soledad. Pero, como buen desierto, que implica estar cerca del Padre, experimentando su acompañamiento y auxilio, su ánimo, su presencia real. Con ello, Jesús nos anima a seguir adelante con la misión del reino,  pues, aunque lleguemos a experimentar el rechazo y la fuerza de la corriente que se nos viene en contra, aún con la angustia y soledad, es Jesús quien nos dará la paz para saber afrontar las dificultades.
Dejemos que la paz de Jesús sea la que nos tranquilice, consuele y fortalezca en el camino de la vida que busca hacer el bien.
Fraternalmente,
Fray Roberto Castellón, OP.

Evangelio del Día

Martes,  18 de Junio de 2019

Primera lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (8,1-9):

Queremos que conozcáis, hermanos, la gracia que Dios ha dado a las Iglesias de Macedonia: En las pruebas y desgracias creció su alegría; y su pobreza extrema se desbordó en un derroche de generosidad. Con todas sus fuerzas y aún por encima de sus fuerzas, os lo aseguro, con toda espontaneidad e insistencia nos pidieron como un favor que aceptara su aportación en la colecta a favor de los santos. Y dieron más de lo que esperábamos: se dieron a sí mismos, primero al Señor y luego, como Dios quería, también a nosotros. En vista de eso, como fue Tito quien empezó la cosa, le hemos pedido que dé el último toque entre vosotros a esta obra de caridad. Ya que sobresalís en todo: en la fe, en la palabra, en el conocimiento, en el empeño y en el cariño que nos tenéis, distinguíos también ahora por vuestra generosidad. No es que os lo mande; os hablo del empeño que ponen otros para comprobar si vuestro amor es genuino. Porque ya sabéis lo generoso que fue nuestro Señor Jesucristo: siendo rico, se hizo pobre por vosotros, para enriqueceros con su pobreza.

Salmo

Sal 145,2.5-6.7.8-9a R/. Alaba, alma mía, al Señor

Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob,
el que espera en el Señor, su Dios,
que hizo el cielo y la tierra,
el mar y cuanto hay en él;
que mantiene su fidelidad perpetuamente. R/.

Que hace justicia a los oprimidos,
que da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos. R/.

El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos.
El Señor guarda a los peregrinos. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 5,43-48

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo” y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.»

Reflexión del Evangelio de hoy

Hermanas y hermanos. El Evangelio de este día nos exhorta fuertemente. Y es que, como hemos leído anteriormente, el llamado que Jesús nos hace es muy HEAVY!
Cuando hablamos del amor siempre nos imaginamos corazones, paz, amonía, caricias, besos, abrazos, detalles, etc. Y nunca se nos pasa por la mente que amar debe salir de los carriles de la buena vida y acercarse más bien a los senderos de la vida buena. Explico todo esto.
Cuando amamos a quienes nos aman prácticamente nos estacionamos en el parqueo seguro de la buena vida. La buena vida es un término que se usa en la moral para establecer que una persona tiene las condiciones materiales indispensables para vivir:  carro, buen salario, comida, internet, capacidad para pagar buenas vacaciones, tener un celular de última generación, casa súper bien acondiciobada y amueblada, entre otras. Todo lo que he puesto es necesario. Así es cuando amamos a los que nos aman. Es un terreno seguro donde se cubren nuestras necesidades primarias, secundarias, terciarias y hasta cuaternarias si quieren. Pero Jesús siempre nos reta a más.
Cuando Jesús nos invita a amar a quienes nos odian, a nuestros ENEMIGOS, y para colmo a rezar por ellos, con lo poco que deseamos acordarnos de ellas y ellos, realmente nos está llevando a una gran pista de carreras. Nos está sacando de nuestro estado de confort para acercarnos a aquellos que queremos excluir de nuestras vidas, porque en el fondo amar a los enemigos significaría transformar de raíz la sociedad, pues aceptaríamos las diferencias y acercaríamos realmente los corazones. Por eso sería una vida buena, porque ella no se concentra en el amor que viene de la satisfacción de necesidades, sino que trasciende al ámbito espiritual, a mantener la paz, las relaciones sanas, a aprender a cuidar de los demás, realizando la práctica de una verdadera ética del cuidado. Al amar a nuestros ENEMIGOS estamos cambiando el rumbo de la historia. Porque dejan de serlo para volverse hermanos h hermanas nuestras.
¿Estamos dispuestos y dispuestas a amar como nos invita Jesús?
Fraternalmente,

Fray Roberto Castellón, O.P.

Jueves

Evangelio del día

Miércoles,  05 de Junio de 2019

Primera lectura

 Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 20, 28-38.

En aquellos días, decía Pablo a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso: – «Tened cuidado de vosotros y del rebaño que el Espíritu Santo os ha encargado guardar, como pastores de la Iglesia de Dios, que él adquirió con su propia sangre. Ya sé que, cuando os deje, se meterán entre vosotros lobos feroces, que no tendrán piedad del rebaño. Incluso algunos de vosotros deformarán la doctrina y arrastrarán a los discípulos. Por eso, estad alerta: acordaos que durante tres años, de día y de noche, no he cesado de aconsejar con lágrimas en los ojos a cada uno en particular. Ahora os dejo en manos de Dios y de su palabra de gracia, que tiene poder para construiros y daros parte en la herencia de los santos. A nadie le he pedido dinero, oro ni ropa. Bien sabéis que estas manos han ganado lo necesario para mí y mis compañeros. Siempre os he enseñado que es nuestro deber trabajar para socorrer a los necesitados, acordándonos de las palabras del Señor Jesús: “Hay más dicha en dar que en recibir.”» Cuando terminó de hablar, se pusieron todos de rodillas, y rezó. Se echaron a llorar y, abrazando a Pablo, lo besaban; lo que más pena les daba era lo que había dicho, que no volverían a verlo. Y lo acompañaron hasta el barco.

Salmo

Sal 67, 29-30. 33-35a. 35b y 36c R. Reyes de la tierra, cantad a Dios.

Oh Dios, despliega tu poder,
tu poder, oh Dios, que actúa en favor nuestro.
A tu templo de Jerusalén
traigan los reyes su tributo. R/.

Reyes de la tierra, cantad a Dios,
tocad para el Señor,
que avanza por los cielos,
los cielos antiquísimos,
que lanza su voz, su voz poderosa:
«Reconoced el poder de Dios.» R/.

Sobre Israel resplandece su majestad,
y su poder, sobre las nubes.
¡Dios sea bendito! R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 17, 11b-19

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, oró, diciendo: – «Padre santo, guárdalos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste, y los custodiaba, y ninguno se perdió, sino el hijo de la perdición, para que se cumpliera la Escritura. Ahora voy a ti, y digo esto en el mundo para que ellos mismos tengan mi alegría cumplida. Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Conságralos en la verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo. Y por ellos me consagro yo, para que también se consagren ellos en la verdad.»

Reflexión del Evangelio de hoy

Hermanas y hermanos. Nuestro mundo paraciera tener todos los motivos para ejercer el poder, la dominación, la guerra, el odio, la desintegración, la intolerancia, entre otras mil razones más. Y es que, efectivamente, nos damos cuenta que todas y todos somos diferentes. Y ante la diferencia, ante la pluralidad, las opiniones diversas, lo mejor es marcar distancia, excluir y, en algunos casos, eliminar por completo.
No podemos hacer de cuenta y caso que la pluralidad existe y que Dios mismo es plural al ser 3 personas en 1 Dios. Si esto es así, ¿por qué nos resistimos a aceptarnos con nuestas diferencias?
La competencia desleal que nos han enseñado ha afectado gravemente nuestra comprensión social. Desde la perspectiva del mundo, hemos llegado para ver quién es mejor. La reflexión darwiniana de la sobrevivencia del màs fuerte impera en la academia y en todos los ámbitos de nuestra vida, pues para ascender en la escala social debemos aplastar la competencia.
No obstante, nadando contra corriente, está Jesús con una predicación que muy pocos comprendemos y muy poco le damos atención. Y digo esto porque, a pesar que dedicamos tiempo para leer su Palabra, meditar su vida y lo que pide, aún cuando reconocemos que el mandato del Amor es lo mejor, nos resistimos a hacer un cambio en función del cumplimiento e instauración de su reino entre nosotras y nosotros. Leemos y meditamos sin desear realmente cambiar. Pensamos para nosotros que debemos hacerlo, pero hacemos relecturas aún con el modelo individualista, donde el yo debe sentir la presencia de Dios, donde YO debe experimentar su grandeza, donde YO debe ser bendecido o bendecida, donde YO debe ser elevado sobre los demás en dones y carismas.
Y en toda esta historia tan personalísima, ¿dónde está el mensaje de Jesús? Jesús nos llama a ser UNO como el Padre, el Hijo y el Espíritu son UNO. Esto requiere darnos cuenta que es UNIDAD en la PLURALIDAD. Eso ya es un reto enorme, pues nos lleva a la difícil tarea de aceptar a los otros tal cual son, abriéndoles la puerta de mi Yo para que que el NOSOTROS revuelva la comprensión del mundo actual.
Creer en Jesús es más que meditar su Palabra. CREER en aquel que está pidiendo en el cielo por la humanidad implica asumir su Palabra y hacerla parte de nuestra historia personal y COMUNITARIA.
Construyamos una verdadera COMUNIDAD.
Fraternalmente,
Fray Roberto Castellón, OP.

Jueves

Jueves

Evangelio del día

Jueves, 6 de Junio de 2019

 

 Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 22, 30; 23, 6-11

En aquellos días, queriendo el tribuno poner en claro de qué acusaban a Pablo los judíos, mandó desatarlo, ordenó que se reunieran los sumos sacerdotes y el Sanedrín en pleno, bajó a Pablo y lo presentó ante ellos. Pablo sabía que una parte del Sanedrín eran fariseos y otra saduceos y gritó: – «Hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo, y me juzgan porque espero la resurrección de los muertos.» Apenas dijo esto, se produjo un altercado entre fariseos y saduceos, y la asamblea quedó dividida. (Los saduceos sostienen que no hay resurrección, ni ángeles, ni espíritus, mientras que los fariseos admiten todo esto.) Se armó un griterío, y algunos escribas del partido fariseo se pusieron en pie, porfiando: – «No encontramos ningún delito en este hombre; ¿y si le ha hablado un espíritu o un ángel?» El altercado arreciaba, y el tribuno, temiendo que hicieran pedazos a Pablo, mandó bajar a la guarnición para sacarlo de allí y llevárselo al cuartel. La noche siguiente, el Señor se le presentó y le dijo: – «¡Animo! Lo mismo que has dado testimonio a favor mío en Jerusalén tienes que darlo en Roma.»

Salmo

Sal 15, 1-2 y 5. 7-8. 9-10. 11 R. Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;
yo digo al Señor: «Tú eres mi bien.»
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa;
mi suerte está en tu mano. R/.

Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. R/.

Por eso se me alegra el corazón,
se gozan mis entrañas,
y mi carne descansa serena.
Porque no me entregarás a la muerte,
ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción. R/.

Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 17, 20-26

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, oró, diciendo: – «Padre santo, no sólo por ellos ruego, sino también por los que crean en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también lo sean en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. También les di a ellos la gloria que me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno; yo en ellos, y tú en mí, para que sean completamente uno, de modo que el mundo sepa que tú me has enviado y los has amado como me has amado a mí. Padre, éste es mi deseo: que los que me confiaste estén conmigo donde yo estoy y contemplen mi gloria, la que me diste, porque me amabas, antes de la fundación del mundo. Padre justo, si el mundo no te ha conocido, yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. Les he dado a conocer y les daré a conocer tu nombre, para que el amor que me tenías esté con ellos, como también yo estoy con ellos.»

Reflexión del Evangelio de hoy

Hermanas y hermanos. Todas y todos tenemos deseos en la vida: deseo de ser millonarios y no trabajar tanto, deseo de tener un cuerpazo sin necesidad de matarse uno con dietas y ejercicios, deseo de manenerse jóven a pesar de los años, deseo de ser muy capaz para realizar un trabajo, deseo de ser famoso, tal vez artista reconocido, deseo de ser cantante profesional, bien entonado y cuadrado, con una voz de ángel, deseo de tener una casita propia, deseo de tener un auto, deseo de ser felices, tener hijos, tener lo necesario, tener para comer, tener una vida digna, no pasar hambre, no sufrir, no morir, y sigue la larga lista de deseos.
Todos estos deseos son excelentes. Pero, hay deseos que son más interesantes y sorprenden por su sencillez. Esto pasa cuando leemos a detalle el Evangelio de hoy. Jesús tiene un deseo: que todas y todos estemos con él donde él esté. ¡Impresionante!  Jesús desea estar siempre con nosotras y nosotros. Pero, ¿deseamos lo mismo?
Ajustemos la mirada y descubramos hacia dónde van nuestros deseos. Tal vez lo más importante sea agradecer y luchar por las personas que están con nosotras y nosotros, haciendo de este mundo un lugar donde efectivamente se viva el AMOR.
Fraternalmente,

Fray Roberto Castellón, OP.

Sábado

 Evangelio del Día

Viernes, 7 de  Junio de 2019

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 25, 13-21

En aquellos días, el rey Agripa llegó a Cesarea con Berenice para cumplimentar a Festo, y se entretuvieron allí bastantes días. Festo expuso al rey el caso de Pablo, diciéndole: -«Tengo aquí un preso, que ha dejado Félix; cuando fui a Jerusalén, los sumos sacerdotes y los ancianos judíos presentaron acusación contra él, pidiendo su condena. Les respondí que no es costumbre romana ceder a un hombre por las buenas; primero el acusado tiene que carearse con sus acusadores, para que tenga ocasión de defenderse. Vinieron conmigo a Cesarea, y yo, sin dar largas al asunto, al día siguiente me senté en el tribunal y mandé traer a este hombre. Pero, cuando los acusadores tomaron la palabra, no adujeron ningún cargo grave de los que yo suponía; se trataba sólo de ciertas discusiones acerca de su religión y de un difunto llamado Jesús, que Pablo sostiene que está vivo. Yo, perdido en semejante discusión, le pregunté si quería ir a Jerusalén a que lo juzgase allí. Pero, corno Pablo ha apelado, pidiendo que lo deje en la cárcel, para que decida su majestad, he dado orden de tenerlo en prisión hasta que pueda remitirlo al César.»

Salmo

Sal 102, 1-2. 11-12. 19-20ab R. El Señor puso en el cielo su trono.

Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R/.

Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre sus fieles;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos. R/.

El Señor puso en el cielo su trono,
su soberanía gobierna el universo.
Bendecid al Señor, ángeles suyos,
poderosos ejecutores de sus órdenes. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 21, 15-19

Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos, después de comer con ellos, dice a Simón Pedro: – «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?» Él le contestó: – «Sí, Señor, tú, sabes que te quiero.» Jesús le dice: – «Apacienta mis corderos.» Por segunda vez le pregunta: – «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?» Él le contesta: – «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Él le dice: – «Pastorea mis ovejas.» Por tercera vez le pregunta: – «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?» Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez si lo quería y le contestó: – «Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero.» Jesús le dice: – «Apacienta mis ovejas. Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras.» Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. Dicho esto, añadió: – «Sígueme.»

Reflexión del Evangelio de hoy

Hermanas y hermanos. A lo largo y ancho de nuestro camino de vida, nos hemos encontrado con el amor. Así es. Muchos y muchas hemos experimentado ese sentimiento tan especial que nos desborda y nos deslumbra. Es una experiencia que saca lo mejor de nosotras y nosotros, que nos empuja a vernos y actuar como pocas veces lo hacemos, que los da la mano para vernos frágiles ante el otro u otra por quien profesamos ese amor.
El amor es un sentimiento muchas veces indescriptible. Pero, ¿qué pasa cuando intuimos, con el paso del tiempo y la caída indiscutible de los niveles de “emoción por enamoramiento”, que la otra persona se ha cansado de nosotras o nosotros, o incluso percibimos distancia, ya no nos whatsapea como antes lo hacía, me deja en visto, no está atenta o atento, y me vuelvo (como dice un meme muy actual) modo “vístima”, rey y reina del drama?
Jesús pasó por esto. En los momentos más difíciles muchas y muchos de sus amigos lo abandonaron. La muerte la vivió constatando que muy pocos lo amaban como decían. Pero, aunque era dolorosa la ausencia, Jesús comprende que el ser humano tambièn se deja llevar por el miedo.
Teniendo frente a Pedro, Jesús pregunta dos veces si lo ama, y una vez si lo quiere. Cada una de las preguntas destaca algún detalle diferente: amar más que otros, amar y querer. Todas son contestadas por Pedro.  Hasta llegar a comprender lo que Jesús quiso decirle.
El amor pasa por diversas etapas, tal vez es comprensible que muchas veces sintamos miedo ante el amor, por eso huimos de él, nos ocultamos y tratamos que este no nos domine.  Lo mejor es decir la verdad y dejar que este fluya en la normalidad.
El amor no se domina ni se debe manipular. El amor se construye siempre en la verdad. Y la presencia es importante para hacer de este un impulso verdadero hacia su perfección en Dios.
Y nosotras y nosotros, ¿amamos más, amamos o queremos?
Fraternalmente,
Fray Roberto Castellón, O.P.

Jueves

Evangelio del día

Sábado,  06 de Abril de 2019

Primera lectura

Lectura del libro de Jeremías 11, 18-20

El Señor me instruyó, y comprendí, me explicó lo que hacían. Yo, como cordero manso, llevado al matadero, no sabía los planes homicidas que contra mí planeaban: Jalemos el árbol en su lozanía, arranquémoslo de la tierra vital, que su nombre no se pronuncie más.» Pero tú, Señor de los ejércitos, juzgas rectamente, pruebas las entrañas y el corazón; veré mi venganza contra ellos, porque a ti he encomendado mi causa.

Salmo

Sal 7,2-3.9bc-10.11-12 R/. Señor, Dios. mío, a ti me acojo

Señor, Dios mío, a ti me acojo,
líbrame de mis perseguidores y sálvame,
que no me atrapen como leones
y me desgarren sin remedio. R/.

Júzgame, Señor, según mi justicia,
según la inocencia que hay en mí.
Cese la maldad de los culpables,
y apoya tú al inocente,
tú que sondeas el corazón y las entrañas,
tú, el Dios justo. R/.

Mi escudo es Dios,
que salva a los rectos de corazón.
Dios es un juez justo,
Dios amenaza cada día. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 7, 40-53

En aquel tiempo, algunos de entre la gente, que habían oído los discursos de Jesús, decían: – «Éste es de verdad el profeta.» Otros decían: -«Éste es el Mesías.» Pero otros decían: – «¿Es que de Galilea va a venir el Mesías? ¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David, y de Belén, el pueblo de David?» Y así surgió entre la gente una discordia por su causa. Algunos querían prenderlo, pero nadie le puso la mano encima. Los guardias del templo acudieron a los sumos sacerdotes y fariseos, y éstos les dijeron: – «¿Por qué no lo habéis traído?» Los guardias respondieron: – «Jamás ha hablado nadie como ese hombre.» Los fariseos les replicaron; – «¿También vosotros os habéis dejado embaucar? ¿Hay algún jefe o fariseo que haya creído en él? Esa gente que no entiende de la Ley son unos malditos.» Nicodemo, el que había ido en otro tiempo a visitarlo y que era fariseo, les dijo: – «¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho?» Ellos le replicaron: – «¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas.» Y se volvieron cada uno a su casa.

Reflexión del Evangelio de hoy

Nuestros orígenes. ¡Qué importantes y asombrosos son nuestros orígenes! Recuerdo que cuando estaba llevando la materia de biología en el colegio, y luego antropología en la universidad, nos dejaron una tarea muy particular. Debíamos elaborar nuestro àrbol genealògico familiar para conocer mejor a nuestros antepasados.  Fue una experiencia increíble. Había mucha historia, lugares, anécdotas, era reconstruir la vida familiar en un pequeño esquema que se reducía a nombres y apellidos, en un desglose ramificado que guardaba misteriosamente el origen de mí mismo.
Al conocer mi historia pude comprender mejor mi procedencia, di sentido a muchas de las cosas que hago porque ya alguien lo había realizado, y allí mismo me di cuenta cómo funciona esa cosa de la genética. Hay historias de gente con las que me identificaba y otras que no. Y aunque pareciera como si la historia ya estuviera trazada y linealizada, lo cierto es que siempre podemos tomar otros caminos alternos que nos conduzcan hacia senderos desconocidos y a ambientes nuevos y posibilitadores, que pueden incluso romper con la famosa tradición familiar.
¿Qué quiero decir con toda esta gran hablada? Jesús fue visto por las autoridades como un charlatán. Y por eso, continuamente se buscaba la manera de desacreditarlo, aduciendo que no era profeta, y mucho menos el Mesías. ¿Qué puede salir de bueno de la ciudad de Galilea, su terruño? Esta es una interrogante que busca desacreditar a Jesús, tratando de restar importancia a sus actos, a su Palabra, a su cercanía con Dios, su Abbá.
Las autoridadades no comprenden la misión de Jesús, que sale de un pueblo olvidado para dar fuerza a la Palabra de Dios. Jesús rompe la historia y la comprensión que tenían de los pueblos, obligando a repensar las maneras en que Dios puede actuar. Eso deja claro que Dios siempre trabaja de las maneras que menos esperamos, y siempre nos sorprende porque sale de los lugares más olvidados y necesitados de la historia humana.
Descubramos esos lugares y veamos con claridad los lugares donde se hace presente nuestro Señor.
Fraternalmente,

Fray Roberto Castellón, OP.